¡Meditad!

Si quieres leer algo interesante, aquí te hago una propuesta:

¡Meditad! Una respuesta espiritual a la crisis material actual. Campillo, Josep M.  José J. de Olañeta. 2012. ISBN: 9788497167611

La causa profunda de la crisis económica actual es una crisis de valores. El periodista Josep Manuel Campillo propone el camino de la meditación como la mejor forma de provocar un cambio positivo en los individuos.

Esa es la tesis de ¡Meditad! Una respuesta espiritual a la crisis material actual. Campillo, que presentó su libro esta semana en Barcelona, cree que lo urgente es un cambio de mentalidad, apaciguar nuestra sed de deseo y avidez.

¡Meditad! Una respuesta espiritual a la crisis material actual, de Josep Manuel Campillo

“Hay que saber decir no desde la calma”, dice Campillo. Y esa calma se puede obtener desde la meditación, entendida no como una droga que nos lleve a la evasión sino como “una herramienta que nos permita situarnos en nosotros mismos para afrontar nuestra realidad con nuestras propias fuerzas”.

 

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INDIGNAOS!!!

Muchos habrán oido hablar de este libro altamente recomendable. Un superéxito de ventas en Francia.

El mini libro ha sido escrito por Stéphane Hessel de 93 años, y lleva vendidos 600.000 ejemplares allí. Solo tiene doce páginas de texto y ahora  ha sido traducido al español y redifundido por Attac (bájalo y léelo aquí).

Hessel, su autor, es un tipo fascinante cuya historia personal abarca desde la resistencia contra la alemania Nazi a su participación , en 1948, en la elaboración y redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, uno de los documentos más trascendentales para la humanidad de los últimos seis decenios.

Hessel está indignado con lo que ocurre, con las enormes desigualdades que el mundo moderno está creando y con la inacción de sus ciudadanos. Está indignado como lo estuvo cuando luchó por la libertad en la Francia ocupada. Está indignado e invita a la gente a estarlo con él ahora que llega al final de su vida.

“¿Cómo terminar esta llamada a indignarse? Recordando que, con ocasión del sexagésimo aniversario del Programa del Consejo nacional de la Resistencia, dijimos, el 8 de marzo de 2004, nosotros, los veteranos de los movimientos de Resistencia y de las fuerzas combativas de la Francia libre (1940-1945), que, desde luego, “el nazismo ha sido vencido gracias al sacrificio de nuestros hermanos y hermanas de la Resistencia y de las Naciones Unidas contra la barbarie fascista. Pero esta amenaza no ha desaparecido por completo, y nuestra cólera contra la injusticia permanece intacta”

No, esta amenaza no ha desaparecido por completo. Por eso, hagamos siempre un llamamiento a “una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no proponen como horizonte para nuestra juventud más que el consumismo de masas, el desprecio de los más débiles y de la cultura, la amnesia generalizada y la competición a ultranza de todos contra todos”.

Los hombres leopardo se están extinguiendo

 hombres leopardo.jpgUn libro dedicado al coronel Aureliano Buendía, “que promovió treinta y dos levantamientos armados y los perdió todos”, sólo puede destilar optimismo y perseverancia. Y así es precisamente el que acaba de publicar Chema Caballero, titulado con la curiosa frase de ‘Los hombres leopardo se están extinguiendo”; una sentencia que si por un lado es metafórica por el otro no deja de describir una realidad muy palpable estos días en Sierra Leona.

Aurora M. Alcojor|Ginguinbali.com

Efectivamente, el titular hace referencia a la transformación que vive África y a la dicotomía entre tradición y modernidad que viven especialmente los jóvenes. Esos chicos que sólo muestran interés por el rap o el hip hop o cualquier cosa que venga de fuera, y que no quieren saber nada de sus tradiciones, ritos o iniciaciones. Según la tradición, los “hombres leopardo” eran los más fuertes de una de las sociedades secretas más importante de Sierra Leona, y se dice que tenían la posibilidad de transformarse en leopardo, lo que naturalmente iba muy unido al poder, a la fuerza, a la magia negra y a las sociedades secretas. “Hoy quedan ya muy pocos y generalmente son muy respetados, pero nadie quiere ya seguir sus pasos”, cuenta el autor. [Leer más]

Si lo dice la ciencia, va a misa

Con este sugerente título, se publica hoy en El País, un artículo que tiene de fondo las afirmaciones de Stephen W. Hawking en su último libro.

El debate sobre los origenes del universo es algo recurrente -desde mi punto de vista- no tanto para enriquecernos, sino para atarcarnos. La ciencia avanza en sus descubrimientos y la teología también avanza en sus reflexiones. Una se pregunta por unas cosas determinadas y la otra reflexiona sobre otras. No creo que deban ser excluyentes sino complementarse.

Dialogar es signo de maduréz. Descalificar, condenar, dogmatizar es signo de pobreza.

 

23 de Abril, Día del Libro.

Programación Feria del Libro Las Palmas de G.C.

“Todos los libros del mundo no te dan felicidad pero te conducen en secreto hacia ti mismo. Allí encuentras todo lo que necesitas, el sol, las estrellas y la luna pues la luz que tú buscas habita en ti mismo. La sabiduría que buscaste en las librerías reluce en cada página… Y ahora es tuya.”     Herman Hesse

“¡Qué pena de los libros
que nos llenan las manos
de rosas y de estrellas
y lentamente pasan!”

Federico García Lorca

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Jorge Luis Borges.

“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”.  Proverbio Indú.

“El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio”. Anónimo.

“Es un buen libro aquel que se abre con expectación y se cierra con provecho”. Bronson Alcott.

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson.

“Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer”. Alfonso V.