«Marruecos ha perpetrado una masacre y no me resignaré hasta que se sepa toda la verdad».

Entrevista Aminatu Haidar. Aminatu Haidar (El Aaiún, 1967) habló con Berria el día en que se cumplió un mes de la destrucción por Marruecos del campamento de Agdaim Izik. Respondió a las preguntas, desde su casa del barrio de Zemla del Aaiún. [Leer]

SIGUE EL CLAMOR PUPOLAR EN DEFENSA DEL SÁHARA. MIENTRAS LOS QUE SE DICEN REPRESENTANTES DEL PUEBLO SIGUEN SIN HACER NADA…

MÚSICA POR EL SÁHARA

Rogelio Botanz – Sahara

ADEL LARBI & P SOLVER – SAHARA A PESAR DE LAS HERIDAS

GUINGUINBALI

El Sahara logra unir al PP, los Bardem y pocos díscolos del PSOE

El Sahara logra unir al PP, los Bardem y pocos díscolos del PSOE

Lo que ha hecho Marruecos en el Sahara Occidental en la última semana ha logrado unir a un grupo heterogéneos: Cayo Lara, Cándido Méndez, Esteban González Pons, Rosa María Sardá, Javier Bardem y algunos díscolos del PSOE, como Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, entre otros miles de personas. [Leer más…]

SAHARA PRESS SERVICE

SAHARA OCCIDENTAL / MARRUECOS / REPRESIÓN

Sahara Occidental: Marruecos quiere imponer su ley a base de la represión y sin testigos (eurodiputado)

Bruselas, 14/11/2010 (SPS).-Marruecos “quiere imponer su ley” en el Sáhara Occidental sobre la base de la “represión política” y “sin testigos”, dijo el sábado el eurodiputado español Willy Meyer citado por sitio Myeurope. info.(más..

RESISTENCIA SAHARAUI

NOTICIAS DESDE EL AAIÚN 

    13 de Noviembre 2010

Hoy un familiar de uno de los fallecidos nos confirmó que en estos momentos son 36 los cadáveres saharauis que están en la morgue del Tercer Hospital Militar de Aaiún. Las autoridades marroquís propusieron a la familia enterrar el cuerpo, pero se negaron hasta no esclarecer los hechos de la muerte.

Otro de los fallecidos que está en el Tercer Hospital Militar es el joven Brahim Daudi, de entre 25 y 30 años, murió torturado en el campamento de protesta, Agdaym Izik.

Según fuentes saharauis, 68 saharauis ingresaron en la Carcel Negra del Aaiún.

7 saharauis entre ellos el activista defensor de los derechos humanos, Enaama Asfari, y uno de los miembros del Comité del Campamento, Mohamed Bourial van a ser juzgados por el Tribunal Militar. Todos fueron brutalmente torturados por las fuerzas de seguridad del régimen marroquí.

Más de 4000 saharauis han sido torturados por las fuerzas de represión marroquís según el Ministerio de Territorios Ocupados de la República Saharaui.

Todavía hay escuadrones de policías y militares que están entrando violentamente a las casas de familias saharauis y los están torturando, algunos mueren víctimas de las torturas.

10 autobuses de presos que estaban cumpliendo condena en la Cárcel Negra del Aaiún han sido trasladados a prisiones de distintas ciudades de Marruecos, para ingresar a nuevos presos saharauis.

Las fuerzas de represión marroquís han calcinado los restos de jaimas y las pertenencias de las más de 20.000 personas del Campamento de Agdaym Izik y han cubierto todo con la arena y piedras del muro que cercaba el campamento.

TERRITORIOS OCUPADOS MINUTO A MINUTO

Empiezan en Tantan

Nos comunican, que el joven Laarousi Mohamed Ismael , detenido en Tantan, fue a la comisaria para declarar que le quemaron el coche (todoterreno) y le han detenido.

Han comenzado a buscar fuera de El Aaiún.

JAVIER SOPEÑA

Tenía trabajo en la empresa Indra, en Badajoz, una familia, amigos y en general, una buena vida. Pero lo dejó todo y se marchó solo al Sáhara occidental. En estos momentos se esconde del ejercito marroquí en una casa de El Aaiún y ya no atiende el teléfono móvil, está incomunicado. Si le cogen, lo mínimo que harán con él será expulsarle del país. Puede que le peguen una paliza, aunque no sería la primera vez. También es posible que le detengan o incluso le maten. De momento, las agencias de noticias informan de que El Ministerio del Interior de Marruecos ha solicitado este sábado a Javier Sopeña, así como a Silvia García Díaz e Isabel Terraza Rebollo, de nacionalidad española, y a Antonio Velázquez Díaz, de nacionalidad mexicana, que se presenten ante las autoridades del país para ser expulsados. Si bien as autoridades marroquíes no han emitido ninguna orden de búsqueda ni se desarrollará contra ellos una persecución judicial ya que no han infringido ninguna ley.
Sin embargo, la voz de Javier Sopeña es inmutable. Los periodistas que lo han entrevistado días atrás en su escondite coinciden en que este joven pacense o está loco o es increiblemente valiente. «Buscan a los españoles y no sabemos si quieren deportarnos o matarnos directamente», cuenta ‘Javi’ para los amigos sin cambiar el tono de voz.
Ha visto cómo el ejército marroquí atacaba el campamento en el que vivía, ha visto como detenían a sus amigos, les agredían y ahora vive en medio de una intifada, pero dice que no quiere marcharse por miedo, sino porque ya no es útil en El Aaiún. Es cierto, ya que su objetivo era ser un escudo humano.
Él no se define así, claro. Según Javier Sopeña y los miembros de su ONG, Sáhara Thawra, su labor es viajar a los territorios ocupados y observar. Luego, a través de Internet denuncian con fotos y vídeos las injusticias que sufre el pueblo saharaui. Pero al hablar con sus amigos, sus compañeros y con el propio Javier, enseguida se comprende que hay algo mucho más peligroso detrás de su misión.
La mejor manera de entenderlo es leer un testimonio que este pacense colgó en la Red en julio. Una de las labores de los miembros de Thawra es acompañar a las delegaciones saharauis desde los campamentos de refugiados hasta los territorios ocupados adonde viajan para visitar a sus familiares. En estos trayectos, y según denuncia la ONG, es cuando los policías marroquíes suelen aprovechar para detener a los activistas o agredirles.
En julio, Javier Sopeña acudió a una casa de El Aaiún para recibir a una delegación saharaui. Tras pasar varios controles policiales, el grupo llegó a la casa y este pacense junto a otros tres españoles se colocaron en la puerta «para disuadir a los policías de cargar contra los saharauis», decía el propio Javier. Su labor de escudo no sirvió y los marroquíes cargaron.
«En ese momento empiezo a recibir puñetazos y patadas por todos lados. Me pongo de cuclillas contra la pared y me cubro la cabeza con las manos. Consigo parar las patadas que se dirigen a mi cabeza con los brazos, pero en algún momento un policía me da un puntapié en la espalda. Tras este golpe, me zafo como puedo hacia la puerta de la casa y consigo entrar el último», narra este joven.
Al entrar en la casa, y según el testimonio de Javier, los policías comenzaron a romper los cristales con piedras y el grupo de españoles, junto con los saharauis, pasaron horas sitiados en la vivienda. Tiempo después, un español que estaba fuera les llamó por teléfono y les dijo que tenían que salir porque la policía quería entrar y cargar contra los saharauis. «Le digo que yo me voy a quedar en la casa y que sea lo que Dios quiera», replica Javier. De esa desagradable experiencia salió de una pieza, aunque con contusiones y cumplió su misión: servir de protección humana.
Ahora, sin embargo, quiere volver a España porque siente que su presencia no sirve para nada y que los marroquíes ya no tendrán contemplaciones con él por muy español que sea. «No puede hacer su trabajo. Se está jugando la vida para nada y está exponiendo a las personas que lo esconden. Cree que será más útil aquí», explica su propia madre, María Luisa Sopeña, que anoche volvió a Badajoz después de participar en Madrid en una manifestación. Lo último que sabía de su hijo es la información que difunde el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Está preocupada por el bienestar de su hijo, pero también orgullosa de las fuertes convicciones que lo llevaron al Sáhara. «Javi es una de las personas más valientes y racionales que conozco», dice Raquel Castillo, compañera de Thawra. «Siempre estaba pensando en qué podía hacer para ayudar a los saharauis», añade Candela Carrera, amiga de Javier. Todos sus conocidos coinciden en que, si algo define a Javi, son sus fuertes convicciones. El propio protagonista, sin embargo, siguiendo con su caracter tranquilo, sólo explica que es una causa justa y alguien debía ir allí.
Pero muchos pensarán, ¿qué hace un chaval metido en medio de ese lío? ¿qué le hizo poner en peligro su vida? Debe ser algo oculto bajo ese caracter pensativo porque Javier Sopeña siguió la trayectoria de cualquier joven normal. Estudió en los Maristas, pasó al instituto San Fernando y enseguida destacó como un estudiante brillante, especialmente en matemáticas.
Según sus compañeros, era algo introvertido, pero carismático, con muchas chicas enamoradas de él, pero sin muchas novias. Estudió informática, consiguió una beca para Londres, trabajó en Madrid y cuando su vida parecía asentarse con un buen trabajo en su ciudad natal, hizo las maletas y se fue a hacer de escudo humano. Ahora, su familia sólo quiere que vuelva.

http://www.hoy.es/v/20101114/regional/escudo-humano-sahara-20101114.html

CODESA: Confirmación de la muerte de otro ciudadano saharaui y encarcelamiento de decenas de jóvenes

MUERTE DE UN SAHARAUI Y ENCARCELAMIENTO DE DECENAS DE JOVENES EN LA PRISION DEL AAIUN/SAHARA OCCIDENTAL

*Fuente: CODESA

El ciudadano saharaui Ibrahim Daoudi que ha fallecido en extrañas circunstancias

El ciudadano saharaui Ibrahim Daoudi de 40 años de edad, ha fallecido en extrañas circunstancias, ya que había sido detenido durante el asalto del ejército marroquí perpetrado contra el campamento de desplazados en el Aaiun. La familia de Ibrahim Daoudi, que estaba casado y era padre de dos hijos, se encuentra desolada por su muerte, le estaban buscando para conocer su paradero desde su desaparición el 8 de noviembre de 2010, hasta que se les comunicó repentinamente, el 12 de noviembre de 2010, que se encontraba en el depósito de cadáveres del hospital militar en el Aaiún, sin aclararles la fecha, el lugar, las causas y las circunstancias de su muerte.

Las autoridades marroquíes en Aaiun continúan con las violaciones de los derechos humanos, ejerciendo su terror y una campaña de secuestros y detenciones contra civiles saharauis, el 12 de noviembre de 2010 fue allanada y registrada la casa de Aabidi Tayeb donde se procedió a su detención; igualmente han sido detenidos Manna Khalil Kasem, Elhaoiri Elbachir Ahmed Tayeb, Dahi Sidi Youssef Rachid, todos ellos expuestos a malos tratos por las oficinas de la policía durante más de 10 horas antes de ser liberados sin esclarecerse los motivos de su detención y sin llevarlos ante el Ministerio público.

Se desconoce el paradero de los jóvenes: Abdelkadir Chtouki, Yahdih Chtouki, Elfarassa Bakay y dos de sus hijos y esposa, Mohamed Salek Bakar, Sidi Ahmed Elbukhari, Abdelmaati Aalaoui, Sidi Brahim Mustapha y el estudiante Mohamed Lamin Taleb, y otros 90 jóvenes secuestrados en la calle Assila.

Las autoridades marroquíes la noche del 11 de noviembre de 2010 capturaron a más de 120 menores y jóvenes, que han denunciado una vez liberados haber sido torturados y maltratados en las dependencias policiales.

A las 4:00 p.m. del 12 de noviembre de 2010 fueron enviados un grupo de ciudadanos saharauis, incluído el Defensor de los derechos humanos saharauis Ibrahim Al Ismaili, Presidente en el Aaiun del Centro para la memoria colectiva, al fiscal del Tribunal de primera instancia del Aaiun (Sahara Occidental), no se ha informado sobre su situación ya que la policía marroquí expulsó por la fuerza a los miembros de las familias que se habían acercado a la Corte. Aproximadamente 8:00 de este mismo día se produjo el allanamiento de la casa de la familia Ahel Saghri en la calle Altantan en el Aaiun donde también fue detenido por la policía marroquí su hijo Bachir Saghri Beshir.

Las fuerzas de la gendarmería marroquí el 12 de noviembre de 2010 desplazaron aproximadamente a 80 jóvenes ante la Fiscalía del Tribunal de Justicia en el Aaiun (Sahara Occidental), que decidió remitir a 53 de ellos a la prisión local (prisión negra), liberó a 7 y amplió la detención al resto de ellos, entre los que se encuentran: Ahmed Babayet, Hamma Elmarhoum, Sahel Legkzal, Haddi Lemam, Leaabidi Saleck, Amaidan Salama, Lekhlifa Sidi Brahi, Ali Salem Dorrachad, Ali Salem Adda, Elhouceine Laaroussi , Zayrag Mustapha y Ahmed Jiddo y Ahmed Tanti. Asimismo la Fiscalía General y el magistrado de la Corte de apelación en el Aaiún (Sahara Occidental) han enviado a la misma prisión a 10 saharauis bajo la acusación de participar en las manifestaciones de la ciudad el 8 de noviembre de 2010.

El 12 de noviembre de 2010 una patrulla de policía marroquí detuvo al estudiante Ghali Zugay, que fue forzado a subir al el coche de policía, donde fue golpeado y amenazado de muerte, durante aproximadamente dos horas fue interrogado por la policía en la Comisaría sobre su relación con algunos activistas saharauis y estudiantes.

Según las informaciones recibidas fueron deportados para comparecer ante el fiscal del tribunal militar de Rabat (Marruecos) los defensores saharauis de los derechos humanos: Naama Asfari, Cheikh Banga, Mohamed Burial (Miembro del Comité Organizador del Campamento de desplazados del Aaiun) y Ayoubi Mohamed. Las familias de los detenidos desconocen los cargos que se les imputan y la situación sanitaria y psicológica de los detenidos, sobre todo porque la duración de la detención de algunos de ellos supera los 4 días y siguen siendo sometidos a torturas y malos tratos.

Marruecos se opone a una comisión de investigación

Marruecos ha rechazado la posibilidad de que se produzca una investigación internacional e independiente sobre los acontecimientos de El Aaiún, propuesta lanzada por el Frente Polisario a Naciones Unidas. Por su parte, el Polisario advierte: “si hay guerra, no se limitará al Sahara Occidental”.

“Esa gente”, dijo el portavoz del Gobierno marroquí, Khalid Naciri, en declaraciones a RFI, “no pueden dar lecciones a nadie”, aseguró. De esta manera, Rabat cierra la puerta a esta opción antes de que Naciones Unidas se pronuncie al respecto.

El portavoz marroquí también calificó de “vergüenza e injuria al pueblo marroquí” la cobertura que ha dado la prensa española a este tema.

Por su parte, el representante del Frente Polisario en España, Bucharaya Beyún, ha advertido de que “si estalla la guerra, no se va a limitar sólo al Sahara Occidental”, en referencia a posibles ataques en suelo marroquí.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas abordará el martes próximo los sucesos de El Aaiún y la represión marroquí contra los saharauis.

LOS REFUFGIADOS SAHARAUIS RECLAMAN LA GUERRA

Cientos de refugiados saharauis realizaron este sábado un llamamiento al Frente Polisario para que retome las armas contra Marruecos, tras el desmantelamiento de un campamento de disidentes cerca de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, según la agencia saharaui SPS.

“Cientos de refugiados saharauis llamaron este sábado, durante una gran manifestación ante la sede del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ndlr), al Polisario a la reanudación de la lucha armada, tras la masacre cometida el lunes por las fuerzas de ocupación marroquíes en los territorios saharauis ocupados”, precisó la SPS, citada por la agencia argelina APS.

Unos 160.000 saharauis viven en campamentos de refugiados cerca de la ciudad de Tinduf (sudeste de Argelia) donde tiene la base el movimiento independentista, según el Polisario.

Los manifestantes exhibieron carteles con mensajes en los que se conminaba al Polisario a adoptar una posición “más firme para salvar a los ciudadanos saharauis” del Sáhara Occidental, según SPS.

También lanzaron un mensaje al líder del Polisario, Mohamed Abdelaziz, en el que mostraron su disposición “a tomar las armas y sacrificarse por la liberación de su país”, añadió la misma fuente.

El Frente Polisario y Marruecos acordaron una tregua en 1991 bajo el auspicio de la ONU.

Los manifestantes también reclamaron la retirada de la Misión de Naciones Unidas para la Organización de un Referendo en el Sáhara Occidental y que reconozca su “fracaso”.

Según el balance oficial, el asalto y la violencia posterior que desató dejaron doce muertos, diez de ellos miembros de las fuerzas de seguridad, y la detención de 163 personas.

Sin embargo, el Frente Polisario, movimiento que reivindica la independencia el Sáhara Occidental, antigua colonia española, anexionada en 1975 por Marruecos, acusó a Rabat de haber causado “decenas” de muertos y más de 4.500 heridos.

Aminatu Haidar: “En los próximos días viajaré a El Aaiún”

Mientras el clima de tensión en El Aaiún ha llegado a los rincones de todas las casas saharauis, Aminatu Haidar, que se encontraba fuera de la capital administrativa del Sahara Occidental, ha decidido volver. Y lo hará en unos días, según adelantó ella misma.

Haidar, en Las Palmas de Gran Canaria por distintos problemas de salud, ha decidido regresar a El Aaiún. En la misma ruta que la policía repele una y otra vez a los periodistas españoles, Aminatu Haidar llegará a una ciudad que la última semana se ha convertido en algo muy distinto a lo que ella conocía hasta ahora. Aunque en algún momento ha podido haber disturbios, aunque haya habido persecuciones a los saharauis, aunque haya habido enfrentamientos con los colonos, los policías y el ejército marroquí en los últimos 17 años, El Aaiún está viviendo sus momentos de mayor tensión desde que ambas partes firmaron el alto al fuego.

La conocida activista apuesta por una “lucha pacífica”, porque con este término es como define al pueblo que representa, el saharaui. “No somos un pueblo terrorista”, dice, y “seguiremos luchando hasta la victoria final, no hay paso atrás”. Aminatu Haidar quiso hacer especial incidencia en el carácter pacífico de su pueblo y llamó a los más jóvenes a una resistencia sin guerra, a una resistencia como hasta ahora se ha producido. Sin embargo, y según se ha adelantado en este periódico, en algunas ciudades al este del muro que divide el Sahara Occidental, el clima bélico ha subido de temperatura y los jóvenes están exigiendo ya no respuestas al Frente Polisario, sino las mismas armas.

Aminatu Haidar efectuó el año pasado una huelga de hambre en el aeropuerto de Guacimenta, Lanzarote, que movilizó a muchos saharauis y tuvo una gran repercusión. Después de muchos días y mucha negociación lograron que regresara al Sahara Occidental.

Su regreso a El Aaiún espoleará a los saharauis residentes en la ciudad y habrá que observar muy de cerca el recibimiento que la policía y el ejército de Marruecos, con el grado de violencia y tensión que están teniendo en los últimos días, profieren a una de las figuras de la lucha saharaui.

ENTREVISTA DE GAYMULA ABBI , DENUNCIANDO EL DESMANTELAMIENTO DEL CAMPAMENTO DE AGDAIM IZIK

http://www.tv3.cat/videos/3209431
 
 

Aminetu vive amenazada.

 

Foto noticia

Hace apenas un mes celebrábamos el regreso de Aminatu Haidar a su casa, en El Aaiún, con su familia. Por desgracia, la buena noticia se ha teñido de gris al enterarnos de que la activista saharaui, si bien ha viajado a España por razones médicas y para renovar su documentación, sufre la vigilancia constante de la policía marroquí en El Aauín.

Aunque las cámaras y los focos se hayan marchado, Amnistía Internacional sigue trabajando en el caso de Aminatu y en otros muchos casos de defensores de derechos humanos en todo el mundo.

Aminatu, muy enferma todavía por los efectos de la huelga de hambre, no ha podido reanudar su vida normal porque está bajo custodia. Las fuerzas de seguridad marroquíes le impiden recibir visitas y la vigilan día y noche. 

Desde Amnistía Internacional seguimos trabajando para evitar que los casos de Aminatu y de  otros defensores de derechos humanos amenazados por el Gobierno de Marruecos caigan en el olvido. Por eso quiero pedirte que te asocies hoy a Amnistía Internacional.

Tu apoyo ha conseguido más de 66.000 firmas que ayudaron a que Aminatu regresase a su casa. Ahora te pido que nos ayudes asociándote ahora a Amnistía Internacional.

Gracias por defender el derecho a la libertad de expresión en el mundo.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional Sección Española

P.D.: El gobierno de Marruecos todavía mantiene en prisión a siete activistas por los derechos saharauis y un periodista. Necesitamos firmas para conseguir su liberación. Por favor, reenvía este mensaje a tus contactos. Cuantos más seamos, más fuerza tendremos.