La nueva oración del Padre nuestro, según Alejandro Jodorowsky.

Antes:

 

“Padre nuestro que estás en los cielos” 

Ahora:

“Madre-Padre nuestra que estás en los cielos y en la Tierra”

Antes:

 “Santificado sea tu nombre” 

Ahora:

 “Limpia y santifica nuestros nombres”

Antes: 

“Venga a nos tu reino” 

Ahora: 

“Haznos parte de tu reino”

Antes: 

“Hágase tu voluntad en la Tierra como en el cielo” 

Ahora:

 “Hágase tu voluntad en nuestro cuerpo como en nuestro espíritu”

Antes:

 “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy” 

Ahora:

 “La Conciencia que nos promete el futuro, dánosla hoy”

Antes:

 “Perdona nuestras deudas…”

 Ahora: 

“Premia nuestros esfuerzos…”

Antes: 

“…así como nosotros perdonamos a nuestros acreedores” 

Ahora: 

“…así como nosotros premiamos a nuestros colaboradores”

Antes:

 “No nos metas en tentación mas líbranos del mal” 

Ahora:

 “Danos el entusiasmo para seguir haciendo el bien”

Antes:

 “Porque tuyo es el Reino y el Poder y la Gloria…”

 Ahora: 

“Porque tuya es la Paz y la Bondad y el Amor…”

Antes:

“…por todos los siglos. Amén”

Ahora: 

“…por siempre hoy. Amén”

Alejandro Jodorowsky

Plano sin fin – Plano Creativo, ahora sin límites..

Dios no existe

  

  Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba. Como es costumbre en estos casos, entabló una amena conversación con el señor barbero.

Hablaban de muchas cosas y tocaron muchos temas, de pronto tocaron el tema de Dios y el barbero dijo:

– Mire usted que yo no creo que Dios existe, como usted dice…

-Pero, ¿por qué dice usted eso? Preguntó el cliente.

-Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que DIOS NO EXISTE, o digame. ¿Acaso si Dios existiera, habrían tantos enfermos, habría niños abandonados? Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.

   El cliente se quedó pensando, pero no quiso responder para evitar una discusión.El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio.

   Recién abandonó la barbería cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo, al parecer hacía mucho tiempo que no se la cortaba y se veía muy desarreglado. Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero:

-¿Sabe una cosa?, los barberos no existen.

-¿Como que no existen? Preguntó el barbero, si aquí estoy yo y soy un barbero.

-¡No, dijo el cliente, no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.

-¡Ah!, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen a mí.

-¡Exacto! dijo el cliente, ese es el punto. Dios Sí existe; lo que pasa es que las personas no van a Él, y no le buscan! por eso hay tanto dolor y miseria.